sábado, 28 de febrero de 2015

ANTOLOGÍA POÉTICA: LOS 5 ELEMENTOS


La Antología Poética "Los 5 Elementos" sale en papel. En ella fueron seleccionados cinco de mis poemas cubriendo la temática: Luz, Fuego, Aire, Agua y Tierra. Espero que os gusten. Os los dejo aquí por si queréis leer. Gracias Mabel Coronel Cuenca. Por todo. España, Argentina, Venezuela, Paraguay, Colombia, México, Perú y República Dominicana son los países representados en una antología que ha sido concebida por cada uno de los poetas participantes como el mismo universo. Un honor estar junto a todos vosotros, compañeros.

DE AUSENCIA Y TRANSFORMACIÓN.

Los elementos me traen tu ausencia
Y transforman mi realidad,
Mi mundo,
Mi existencia….


UN PACTO CON LA LUZ.
Todo acabó en la “S” de juntos
y… la pasión, el deseo, el amor…
quedaron derretidos entre los brazos de dos desconocidos.
Sin dejar huellas ni piedad.
Sin compasión ni rastro alguno.

Abro los ojos de pronto…
Y pacto con la luz un nuevo amanecer.

Empezar otra vez:

Recorro con impaciencia esta habitación.
Atropellando la soledad que lentamente sobrevuela la mañana.

Trato de ser indiferente, ajeno…
Apago mis mejores recuerdos.

Debería plantearme seriamente construir mi propia ceguera,
desplazar el brillo de tu piel hasta las estrellas lejanas,
difuminar el camino de mi propia memoria,
desterrar tus labios hacia un desierto desconocido.

Después de todo lo ocurrido, debería olvidarte.

Pero… siempre vuelven a visitarme las dudas…
Esas que atraviesan todas las puertas…
Y que tiñen el tiempo de nostalgia y posibles secretos.


DIÁLOGOS CON EL FUEGO
La incertidumbre no toca ningún ángulo del destino.
Nada importa ya.
Transito, por tanto, sueños e historias que no duelen…
Me mantengo escondido entre los ritmos de idiomas desconocidos

Por vez primera considero el olvido…
Y es que las palabras se inquietan sobre el aire…
Y las conversaciones no sienten miedo ni vergüenza…

Todo arde…

Nada parece adecuado a contextos lógicos.
Entre el humo se desvanece la piedad y la lujuria.

Me refugio en sótanos artificiales; cubiertos por bóvedas de luz…
Y acuso los golpes de esta soledad desnuda.
No espero a nadie.
Continúo coleccionando fragmentos de nostalgia…
Y sigo guardando detalles bajo letreros fluorescentes

Todo se quema…

Esta brisa tiene que quedar recogida por escrito

Quizá se están avivando las llamas de otro amor para el futuro

Pero yo sigo cruzando el umbral de febrero…
Solo para verte.
Sigo redactando un mundo distinto…
Solo para ofrecértelo.
Puede que mañana despierte de nuevo.

Entonces … volveré a hablar de poesía

Y de ti.


LA LEVEDAD DEL AIRE.
El aire atraviesa horizontes imaginarios;
fronteras nostálgicas con esquinas de metal.

Empujo las puertas de mi memoria y de mi mirada…
Y descubro anuncios de bares desconocidos

Estas escenas que se suceden ahora; ya fueron presentidas
desde las barras húmedas donde creí estar apoyado.

Nunca confundí los signos que indican Abril.

Sin embargo, desde esta ciudad con ojeras
no consigo neutralizar nada que resulte humano…
Nada que parezca artificial.

De mi piel surge la ira incierta y lejana del vagabundo que recorre las aceras.

Hay un reflejo de soledad que recojo por escrito.

Quiero que en mi corazón se diluyan las sombras que llegaron para quedarse.

Hay agua en los portales.
La luz se enreda con la humedad de las paredes
y en los jardines predominan escenarios teatrales…
Como si todo estuviese preparado para que debuten tus labios.

Así… persiguiendo el aire…
Regreso siempre por calles pobladas de hojas de papel.
Diario eterno
Palabras cómplices
Mar en calma.


EL SECRETO DEL AGUA.
Aquí frente al mar los secretos se repliegan.
Y los rostros se transforman.
Y el corazón se enternece inventando besos que riman con caracolas y arenas.

Y no pasa la brisa…
Que te mantiene ahí atrapado, secuestrado…
Acariciando ausencias…
Descubriendo los huecos de un verano que parece igual que otros.

Mi voz respira sumergida…
Y busca calles ocultas;
habitando instintos y jardines tranquilos.
Sobre el insomnio resplandecen pequeñas gotas de agua salada.

Persigo tu boca.

Ya no sé comunicarme por teléfono.

La distancia es incalculable.

No queda nada.

Algo se rompe.

No me percibo entero.

Y es que me faltas tú.

Me gustaría desaparecer sorteando un tráfico intenso.

Y quedarme aquí.

Frente al mar…

Por siempre.


EXCLUIDO DE LA TIERRA.
Las traiciones no desaparecen nunca.
Sus heridas permanecen en la sombra;
formando parte de esta ciudad.
Nadie habita el vacío.
El dolor pasa por debajo de las calles lejanas.
La desesperación recorre mis ojos.
Bajo la tormenta acompaño a otra gente que camina…
Y no parezco tan solo…
Ni tan inmóvil.

Vivo en esta tristeza y en este lugar donde tú sigues permaneciendo.
Perdí todas las lágrimas y todas las horas.
Me siento excluido de la tierra más sólida.
He puesto en venta mi coche.
Espero sentado en un bar.
Convertido en alguien que nunca conocí…
Sintiendo cómo envejecen los lados de mi alma.


Incluyo también la Antología en formato Issuu