lunes, 14 de abril de 2014

MILA


Conocí a Mila un lunes por la tarde; desde aquel momento ella vive ajena a mí y a mis sentimientos. Apenas hablamos. Yo continúo aquí; esperando: segundos, minutos, horas, días, meses, años… De nuevo ha llegado la nieve y bajo el peso de este frío... sigo enamorado de ella. ¿Que por qué no desisto? Porque puedo leer la primavera en todas las vallas publicitarias.